Medicamentos para la Pérdida de Peso


El propósito de esta guía es proporcionar información sobre medicamentos populares para bajar de peso.

Para las personas obesas que tienen dificultad en la pérdida de peso con dieta y ejercicio solamente, hay una serie de medicamentos de prescripción aprobados por las asociaciones médicas que pueden ayudar. En promedio, las personas que usan medicamentos  para la pérdida de peso pierden alrededor de 5 al 10 por ciento de su peso original, aunque algunos pierden menos y algunos más.

Todos los medicamentos recetados para la pérdida de peso actúan suprimiendo el apetito, a excepción de Xenical (orlistat). Aprobado en 1999, Xenical es el primero de una nueva clase de medicamentos contra la obesidad conocidos como inhibidores de lipasa. La lipasa es la enzima que descompone la grasa de la dieta para su uso por el cuerpo. Xenical interfiere con la función de la lipasa, disminuyendo la absorción de grasas en la dieta en un 30 por ciento. Debido a que las grasas sin digerir no son absorbidas, menos calorías están disponibles para el cuerpo. Esto puede ayudar a controlar el peso. Los principales efectos secundarios de Xenical son calambres, diarrea, flatulencias, molestias intestinales, y materia fecal aceitosa.

La sibutramina, aprobada en 1997, aumenta los niveles de ciertos químicos del cerebro que ayudan a reducir el apetito. Debido a que puede aumentar la presión arterial y la frecuencia cardíaca, la sibutramina no debe ser utilizada por personas con presión arterial alta no controlada, antecedentes de enfermedades del corazón, insuficiencia cardíaca congestiva, latidos cardíacos irregulares, o con algún accidente cerebrovascular. Otros efectos secundarios comunes incluyen dolor de cabeza, sequedad de boca, estreñimiento y insomnio.

Otros medicamentos contra la obesidad que fueron aprobados hace muchos años sobre la base de limitados datos en muy corto plazo, incluyen: Bontril (tartrato de fendimetracina), Desoxyn (metanfetamina) y Ionamin y Adipex-P (fentermina). Se trata de medicamentos "acceleradores" que no deben ser utilizados por personas con enfermedades cardíacas, presión arterial alta, una glándula tiroides hiperactiva, o glaucoma. Estos medicamentos están aprobados en la mayoría de los paises solamente para el uso a corto plazo, como un par de semanas. Por lo general no causan pérdida de peso más allá de varias semanas, y tienen un potencial de dependencia física y de causar adicción.

No hay ninguna píldora mágica para la obesidad. El mejor efecto que se va a conseguir es con un régimen de dieta y ejercicio concertado a largo plazo. Si decide tomar un medicamento junto con este esfuerzo, puede proporcionarle ayuda adicional.

Hasta septiembre de 1997, otros dos medicamentos, la fenfluramina (Pondimin y otros) y dexfenfluramina (Redux), estuvieron disponibles para el tratamiento de la obesidad. Sin embargo, los fabricantes de estos medicamentos los retiraron voluntariamente del mercado después de que nuevos hallazgos sugirieron que fueron la causa probable de problemas en las válvulas del corazón.

La prescripción de medicamentos de pérdida de peso se aprueban sólo para aquellos con un IMC de 30 o más, o si tienen otros factores de riesgo, como presión arterial alta o diabetes.

Las personas deben consultar al médico antes de usar cualquier tipo de medicamento, incluyendo un fármaco de pérdida de peso.